"Ni la Ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho, y que no nos pase nada del otro mundo". Mentiras principales, Agustín García Calvo

Si quiere ser más eficiente que 107 Premios Nobel sólo necesita comerse una zanahoria

Por Vandana Shiva, 16 de julio de 2016

Common Dreams

(Photo: Zoe/flickr/cc)

(Photo: Zoe/flickr/cc)

 

El Arroz Dorado es un falso milagro. Se trata de esa enfermedad de los monocultivos que tienen grandes carencias nutricionales que se ofrecen, precisamente, para suplir las deficiencias nutricionales. De hecho, si tuviese éxito el Arroz Dorado, sería un 400% menos eficiente en el suministro de vitamina A…”.

Norman Borlaug, padre de Revolución Verde, murió el 9 de septiembre de 2009. Alfred G. Gilman murió el 23 de diciembre de 2015. Ambos recibieron el premio Nobel, y ambos están muertos. Gilman ha sido uno de los firmantes de la reciente carta de condena a Greenpeace y su legítima oposición a la Ingeniería Genética.

¿Cuántos premios Nobel se necesitan para escribir una carta? Es algo que se puede calcular con celeridad: con un fallecido, Gilman, y otros 106 que fueron alistados para firmar una carta de apoyo a los Cultivos Modificados Genéticamente y al Arroz Dorado. Respuesta correcta: 107, sean vivos o muertos.

Los galardonados fueron reunidos por Val Giddings (investigador principal, Tecnología de la Información y Fundación para la Innovación), Jon Entine (autor de Los hijos de Abraham: raza, identidad y ADN del pueblo elegido) y Jay Byrne (ex Director de Comunicaciones Corporativas de Monsanto). La gente común y corriente no tiene la posibilidad de firmar como lo hacen los 107 elegidos, los 107 Premios Nobel. Evidentemente.

La Cornell University es una Institución “elegida”, fundamental en las relaciones públicas de los transgénicos. La Alianza de Cornell para la Ciencia está financiada por Bill Gates, que del mismo modo que el Arroz Dorado, se trataría de un experimento fallido.

Los Premios Nobel han acusado a Greenpeace de provocar la muerte de millones de personas debido a que con sus protestas han impedido la aprobación del Arroz Fantasma, algo de lo que la Industria Biotecnológica también me acusa a mí. A diferencia del Arroz Dorado, cuyo principal fallo es poner en marcha el propio fracaso de esta Industria, la oposición a la Ingeniería Genética ( y por lo tanto, al Arroz Dorado) es algo real y con bastante éxito. Como Glenn Stone, científico experto en el arroz, de la Universidad de Washington, afirma: “Consideremos este simple hecho: 24 años después de investigación y mejora, el Arroz Dorado está todavía a años de distancia para su comercialización”.

La Revolución Verde de Norman Borlaug con sus monocultivos sí ha contribuido a la destrucción de la biodiversidad, destruyendo la diversidad de nutrientes que necesitamos para estar sanos. A medida que la investigaciones que hemos realizado en Navdanya [Vandana Shiva es la creadora de la Fundación de Investigación para la Ciencia, la Tecnología y la Ecología, y la red de semillas ecológicas Navdanya], la biodiversidad produce más alimentos y nutrimientos por hectárea de cultivo. El fantasma de Borlaug todavía sigue pregonando los “milagros” de la Agricultura Industrial basada en el monocultivo de la mente y rodeos en lugar de ciencia.

MEN: En su libro “Por la libertad de los alimentos” usted escribió: “La comida se ha convertido en un campo de actuación del fascismo”. ¿Qué quiere usted decir con esta afirmación?

VS: Describo lo que está ocurriendo como el “fascismo de los alimentos”, un sistema que sólo se puede mantener a través de un control totalitario. Con las patentes de las semillas se ha establecido un sistema jurídico ilegítimo que ha creado un monopolio con las semillas. Las leyes de semillas establecen uniformidad, penalizando la diversidad y el uso de semillas de polinización abierta. A esto es lo que llamo fascismo. El hecho de demandar a los agricultores después de que hayan sido contaminados sus cultivos con semillas transgénicas, como el caso del agricultor canadiense Percy Schmeiser, es también lo que llamo fascismo. Estas pseudo leyes que penalizan la obtención artesanal de los alimentos, es otro aspecto del fascismo. O el ataque a los científicos y el silenciamiento de las investigaciones independientes, como el caso de Árpád Pusztai y Gilles-Eric Séralini, es otra forma de fascismo en el campo científico.

Hace ya más de 20 años que comenzó la propaganda con la excusa de permitir la patente de un ser vivo, ese “milagro” llamado Arroz Dorado. La última vez que fue resucitado el Arroz Dorado fue por obra de Patrick Moore, Permitir el arroz dorado ahora, en un artículo que fue enviado a The Asian Age para impulsar esa promesa fallida. Mujeres organizadas de todo el mundo respondieron a Moore, Diverse Women for Diversity emitieron una declaración el Día Internacional de la Mujer en 2016, Las mujeres y la biodiversidad nutren al mundo, no las Corporaciones ni los Cultivos Modificados Genéticamente.

El arroz dorado se manipula genéticamente para introducir dos genes del narciso y un gen de una bacteria. El arroz transgénico que resulta tiene una coloración amarillenta, y se supone que aumenta su contenido en beta-caroteno, un precursor de la vitamina A. Se lleva ofreciendo como una cura milagros de la deficiencia de vitamina A durante más de 20 años.

El arroz dorado apareció por primera vez en los titulares de portada de la revista TIME, donde se afirmaba: Este arroz podría salvar a un millón de niños al año”. Para no ser menos, el Presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, declaró: “Si pudiéramos conseguir más arroz dorado, que es la cepa genéticamente modificada del arroz, muy rico en vitamina A, se podrían salvar 40.000 vidas diariamente, evitando la malnutrición y la muerte”. De acuerdo con Adrian Dubock, un ejecutivo de la corporación Zeneca, que ahora forma parte de Syngenta, el gigante de los cultivos transgénicos, que aboga también por la comercialización de este arroz en los países ricos, “no hay tiempo que perder, un retraso de un mes supone 50.000 niños ciegos al mes”.

Pero el arroz dorado es un falso milagro. Se trata de esa enfermedad de los monocultivos que tienen grandes carencias nutricionales que se ofrecen, precisamente, para suplir las deficiencias nutricionales. De hecho, si tuviese éxito el Arroz Dorado, sería un 400% menos eficiente en el suministro de vitamina A que las alternativas de biodiversidad que las mujeres pueden ofrecer. Para obtener las necesidades diarias de vitamina A, todo lo que necesita comer es uno de los siguientes alimentos:

– Dos cucharadas de espinacas u hojas de cholai (amaranto) u hojas de rábano.

– Cuatro cucharadas de mostaza u hojas de Chenopodium album (cenizo, ceñiglo, berza perruna, armuelle)

– Una cucharada de chutney de cilantro

– Una cucharada y media de chutney de menta

– Una zanahoria

– Un mango.

Por lo tanto, si quiere ser cuatro veces más eficiente que 107 Premios Nobel, sólo necesita comerse una zanahoria.

No sólo estás alternativas indígenas basadas en los conocimientos de las mujeres proporcionan más vitamina A que la que pudiera proporcionar el Arroz Dorado, y a un coste menor, sino que también proporcionan otros muchos nutrientes. Nuestra crítica al Arroz Dorado es que incluso si se lograse desarrollar, sería inferior en nutrientes a las alternativas que ofrecen las mujeres, que tienen en sus manos y en sus mentes. Se está produciendo un bloqueo en la difusión de los conocimientos de las mujeres para hacer frente a la desnutrición, por aquellos hombres ricos y poderosos y sus Corporaciones que se muestran ciegos ante la riqueza de la tierra y de nuestras culturas.

Con el monocultivo de la mente, se mantienen los imponentes monocultivos y sus tecnologías fracasadas, bloqueando el potencial de abundancia y alimentación. Como escribí en el año 2000, la ceguera ante la biodiversidad y los conocimientos de las mujeres no hace si no mostrar la ceguera para prevenir ese mismo mal.

Grain.org en el año 2001, Los granos de la ilusión: el Arroz Dorado visto desde abajo:

Las mejores oportunidades de éxito para luchar contra la deficiencia de vitamina A y la malnutrición es utilizar los alimentos baratos y nutritivos de que disponemos ya, y la diversificación de los sistemas alimentarios de producción en el campo y en el hogar. La euforia creada por la Revolución Verde trata de contrarrestar estos esfuerzos, y la comercialización del Arroz Dorado no hará más que empeorar las cosas. El Arroz Dorado es una cuestión de marketing. Sin embargo, los programas nacionales e internacionales de investigación lo pondrán en su lugar”.

El truco Giddings-Entine-Byrne y los laureados se ha hecho coincidir con el voto en el Senado de los Estados Unidos con la llamada Dark Act (Ley Oscura), que niega a los estadounidenses el derecho a saber lo que comen. Con dos décadas de experimentación con los cultivos transgénicos, sin el control de las plagas ni de las malas hierbas, creando por el contrario plagas que no se pueden controlar y la proliferación de las malas hierbas, ahora se ha producido un intento de promocionar una nueva generación de transgénicos, tales como la deriva genética (gene drives), para el exterminio de especies ricas en nutrientes, como el amaranto. El amaranto, una mala hierba para los 107 Premios Nobel, es una rica fuente de vitamina A, más que el prometido Arroz Dorado. Los galardonados nos quieren quitar las abundantes fuentes que ya tenemos de vitamina A, exterminando con herbicidas como Roundup, y darnos el Arroz Dorado para paliar las carencias de vitamina A.

Gate es uno de los promotores del milagroso fracaso, así como de la propaganda que procede de la Alianza Cornell para la Ciencia. También la Alianza Mundial para mejorar la Nutrición y Harvest Plus, una alianza corporativa para la biofortificación.

El Premio Mundial de la Alimentación se ha anunciado que será otorgado a Biofortificación. A los científicos financiados por el Sr. Gates se les da el premio por la invención de una batata (camote, patata dulce) de color naranja. Pero los maoríes de Nueva Zelanda ya habían desarrollado la kumara, hace ya siglos, una batata de color naranja.

Gates también financia la biopiratería de manos de Jame Dale de Queensland, que se apropió de los plátanos indígenas de Micronesia ricos en vitamina A y los patentó.

La biopiratería de los conocimientos indígenas y de la biodiversidad es lo que financia el Sr. Gates. La biofortificación de Gates o la biofortificación de los Nobel no va a nutrir a las personas. El fraude no alimenta a nadie.

vandana-shiva-unam

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Procedencia del artículo:

http://www.commondreams.org/views/2016/07/16/avoid-miracle-rice-just-eat-carrot

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