"Ni la Ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho, y que no nos pase nada del otro mundo". Mentiras principales, Agustín García Calvo

La derrota de Israel

Por Gilad Atzmon, 28 de julio de 2014

Dissident Voice

Aun siendo uno de los primeros en predecir la derrota de Israel tras este nuevo ciclo de violencia, no he dejado de sorprenderme al oír admitir esta mañana de boca del sionista Jeffrey Goldberg que Israel ha perdido la guerra. ¿Por qué Israel ha perdido una guerra que está ganando?, se pregunta Goldberg. El Estado judío es una superpotencia regional, sus lobbies dominan la política occidental, es tecnológicamente superior, así que ¿qué es lo que ha salido mal?

Jeffrey Goldberg, un guarda ya veterano del campo de concentración israelí, aduce unos argumentos que son tan divertidos que merecen nuestra atención. Dice por ejemplo: “En una guerra entre un actor estatal y otro no estatal, el actor no estatal puede ganar simplemente por sobrevivir”.

Sospecho que las autoridades de Israel son conscientes ahora de lo quiere decir este argumento. Los palestinos han logrado mucho más que sobrevivir, han puesto de rodillas a Israel. Los palestinos defienden de forma heroica su suelo y muestran una total unidad, dos cosas que Israel no previó. Así mismo, han transmitido un mensaje claro al pueblo de Israel, a los judíos del mundo, e incluso al pequeño clan antisionista judío: esta batalla no es por la ocupación del 1967, ni por la solución de los dos estados, esta batalla es por la dignidad humana, por el derecho a existir. Los palestinos no tienen ningún plan para desaparecer, pues son habitantes de su tierra y a ella quieren volver. El Ejército de Israel puede ser capaz de destruir túneles, matar a los ancianos, a las mujeres y a los niños, llenar la calle de escombros, pero no puede doblegar la voluntad de los palestinos. Con el tiempo, incluso Goldberg puede verse obligado a admitir que los palestinos se impusieron porque sus objetivos y metas van mucho más allá de la mera supervivencia.

La gente habla mucho del lobby judío, pero el lobby musulmán es mucho mayor en todo el mundo!, se queja Goldberg.

¿Es realmente así? La mayoría de los periodistas, incluso él mismo lo dice, señalan que nunca los palestinos han estado más aislados políticamente, incluso dentro del mundo musulmán. La explicación es la contraria a la expresada por los antisionistas. El paradigma de los progresistas judíos sugiere que la construcción de alianzas y el estrechamiento de lazos ayudaría a los palestinos, pero estando aislados y con la espalda contra la pared, los palestinos se imponen militarmente, política , estratégica y diplomáticamente, y lo que es más importante, espiritualmente. ¿La razón? Teniendo la espalda contra la pared y con una pistola apuntado a la cabeza, es muy difícil agacharse.

Como sabemos, las mentiras y las justificaciones en favor de la causa es un deporte kosher. Sin embargo, todavía esperamos de estos comerciantes del sionismo, Goldberg, Regev o Dershowitz, un poco más de sofisticación. En lugar de antisemitismo, lo que tenemos en París es un Gobierno títere controlado por el poderoso lobby judío de la CRIF (Consejo Representativo de los Judíos de Francia). Este Gobierno es de hecho un Gobierno impopular y su impopularidad le hace hablar mal de sus pagadores. Lo que vemos en París y en Twiter es una reacción al poder judío ¿Antisemitismo? De ningún modo. ¿Una oposición a los judíos por su religión o por su raza? De ningún modo. ¿Oposición a los judíos por el hecho de ser judíos? De ningún modo. No, se personifica la resistencia a los grupos de presión judíos y, en particular, por los crímenes cometidos por el Estado Judío en nombre del pueblo judío.

El antisemitismo lleva presente entre nosotros más de 2000 años; es un virus imposible de erradicar o que cambie de forma”, dice Goldberg.

Esto es algo erróneo. Los sentimientos antijudíos son la reacción normal a la mala conducta de los judíos. Su mala conducta es un concepto dinámico, que ha tenido diferentes caras y ha sufrido muchos cambios. Sus diferentes formas a lo largo de la historia han dado lugar a distintas formas de oposición. Su mala conducta es tan antigua como los judíos, probablemente por las raíces tribales, racistas y de supremacía de la tradición judía, su patrimonio y mensajes. Y es ese mismo exclusivismo racial judío lo que se pone de manifiesto en la moderna política contemporánea tanto sionista y anti. Es decir, oponerse a la barbarie del Estado judío no es antisemitismo, sino sencillamente humanismo.

Goldberg, que se queja todos los días de antisemitismo, no entiende, tanto él como sus secuaces, que están evocando un sentimiento antijudío. En un tono condescendiente imparte clases al Gobierno estadounidense elegido democráticamente sobre qué hacer y cómo comportarse. “Los recientes esfuerzos de Kerry para negociar un alto el fuego han quedado en nada, en parte porque sus propuestas tratan a Hamas como una organización legítima, con necesidad legítima de seguridad”. Los Goldberg, la AIPAC, los Dershowitzes de este mundo no admiten que no son los judíos los que tienen que definir los límites de la legitimidad. Al contrario, lleva mucho retraso en librarse Estados Unidos de su yugo: el pueblo estadounidense debería deshacerse del control que ejercen en los medios de comunicación, en la cultura, en las finanzas y en la política, una ideología corrosiva y represiva que lleva dominando Estados Unidos durante mucho tiempo. Su influencia en los intereses exteriores de Estados Unidos y de su diplomacia han arruinado su sistema de valores y la ética moral, y sus efectos sobre las finanzas han empobrecido a gran parte del país.

Durante años he sostenido que la lucha en Palestina es nuestra batalla por la humanidad, porque todos somos palestinos. El triunfo en Gaza es una llamada de atención para la humanidad. Sin miedo, debemos identificar los elementos corrosivos que nos han robado nuestro verdadero espíritu ateniense de la verdad y la libertad, dejando Jerusalén y los Goldbergs en medio de nosotros.

––

Gilad Atzmon, que ahora vive en Londres, nació en Israel y sirvió en el ejercito israelí. Es autor de The Wandering Who y uno de los saxofonistas de jazz más destacados de Europa. Puede escribirle a la siguiente dirección de correo: atz@onetel.net.uk.

Procedencia del artículo:

http://dissidentvoice.org/2014/07/jeffrey-goldberg-and-the-israeli-defeat/#more-55157

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