"Ni la Ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho, y que no nos pase nada del otro mundo". Mentiras principales, Agustín García Calvo

¿Está el glifosato destruyendo el suelo?

Sayer Ji, Contributing Writer

Activist Post

Una nación que destruye su suelo, se destruye a sí misma”.-Franklin Delano Roosevelt

A la luz de esta cita, de haber existido Monsanto en la época del Presidente Roosevelt, quizás no hubiese considerado muy bien la estrategia de negocios de esta empresa. En 2007, por señalar un año, 176 millones de libras (aproximadamente 87 millones de kilogramos) de un herbicida altamente tóxico conocido como glifosato (1), desarrollado en primer lugar por Monsanto, fue rociado en los suelos de Estados Unidos, con incalculables consecuencias ambientales y para la salud humana.

Roundup (Glifosato): Ciencia Contra Mercadotecnia

2011 fue un año decisivo en cuanto a los estudios científicos que muestran la naturaleza y el alcance de los daños asociados al uso de herbicidas a base de glifosato y en cuanto a su exposición se refiere.

Un número de estudios cada vez más numerosos indican que el glifosato puede estar contribuyendo a decenas de efectos adversos sobre la salud en las personas expuestas. Pero como veremos, esta exposición es tan universal, ya que se encuentra en nuestros alimentos, en el aire, la lluvia y las aguas subterráneas, es decir, este compuesto químico está en casi todas partes.

Desde que Monsanto lo desarrolló, patentó la molécula del glifosato y lo comercializó – el glifosato es el ingrediente activo de Roundup (®)- a comienzo de los años 1970, una parte sustancial y creciente de la superficie cultivable de la tierra se ha transformado en un experimento a una escala sin precedentes sobre sus efectos en el medio ambiente y en la salud humana.

Ahora se están realizando investigaciones no financiadas por la Industria sobre los efectos en la salud humana por la exposición al glifosato, y el panorama no pinta demasiado bien: la investigación experimental ha encontrado que concentraciones muy pequeñas de glifosato (450 veces menor a lo utilizado en aplicaciones agrícolas) producen daños en el AN de las células humanas. Observados estos resultados, parece que la agricultura basada en organismos modificados genéticamente ha provocado y está provocando un daño muy elevado en la salud; son consecuencias que ahora estamos empezando a comprender, pero que ya estamos experimentando en nuestro historial clínico.

Roundup Ready (®) (Resistente al glifosato) son plantas modificadas genéticamente ( también desarrolladas por Monsanto) que constituyen hoy en día el 70% de los alimentos modificados genéticamente existentes en el mercado (Nota: se refiere al mercado de Estados Unidos; en España también se venden alimentos que llevan modificación genética. Para conocer las marcas y productos que los llevan, consulte la guía editada por Greenpeace) (2). Cada vez se requiere un uso más elevado de herbicidas basados en glifosato en las zonas donde se cultivan estas plantas transgénicas (Mapa de los transgénicos en España 2011. Como se puede observar en el mapa, Castilla y León es una de las comunidades en la que más están extendidos los cultivos transgénicos) ), por lo que la población se ve expuesta de manera inevitable, y ahora ya sólo es una cuestión de cantidad. A pesar de las reclamaciones que se están presentando a los fabricantes, hay insectos y plantas que se están haciendo resistentes a los herbicidas de uso común, convirtiéndose en un grave problema, y compañías como Dow Agrosciences están produciendo cultivos transgénicos que son rociados con tres herbicidas distintos, es decir, se emplean mayores cantidades de tóxicos y de herbicidas en las tierras de cultivo, incluyendo 2,4-D, una sustancia química usada con anterioridad en el tristemente célebre Agente Naranja.

El glifosato está contaminando las aguas subterráneas en las áreas que se ven expuestas a la aplicación de este producto agroquímico, un hallazgo que va en contra de lo que dicen los fabricantes, que el glifosato se biodegrada fácilmente y que incluso limpia los suelos, algo que no ha demostrado. Además, un estudio del año 2011 encontró que el glifosato está presente en un 60% a 100% en el aire y en las muestras de lluvia, lo que indica que la contaminación y exposición está presente en todas las regiones donde se aplica.

Una cosa es saber que usted está consumiendo alimentos transgénicos, y que está ingiriendo glifosato y sus metabolitos secundarios (productos químicos) – como consumidor se deben tener varias opciones, el poder consumir alimentos no modificados genéticamente y certificados como ecológicos). Otra cosa es saber que de la realización de las funciones biológicas básicas, tales como respirar o tomar agua, ya va a estar expuesto a concentraciones toxicológicamente relevantes y medibles de esta sustancia química. ¿Por dónde trazar una línea? ¿No es esto una forma de ataque a nuestra salud, o sólo daños colaterales por la guerra química emprendida contra las plantas adventicias, hongos e insectos que dañan los cultivos agrícolas?

Una cosa es segura: las plantas transgénicas Roundup Ready (®) están diseñadas para destruir la biodiversidad, de la cual depende nuestra existencia. Los monocultivos, como su nombre indica, implican la selección de unas plantas, unas pocas elegidas de entre las decenas de miles que en otro tiempo ocuparon los hábitat agrícolas, de modo que todas las demás plantas son “malas hierbas”, por lo que se requiere su destrucción. Los monocultivos y la Ingeniería Genética han transformado lo que antes era enormes hábitat de gran diversidad en terrenos baldíos saturados de agroquímicos, con plantas que sólo se sostienen por la actuación humana, hasta el momento de la cosecha.

Y sin embargo, el problema fundamental y ya irrecuperable es lo que ha sucedido en los suelos por el cultivo de organismos transgénicos.

Se necesitan aproximadamente 1000 años para generar una capa de 2,5 pulgadas ( unos 6 centímetros) de grosor de tierra fértil. Y sin embargo, una sola aplicación de Roundup pude alterar de forma irreversible las poblaciones microbianas del suelo –de la misma forma que los antibióticos pueden alterar la flora intestinal-.

Nueva investigación: Roundup destruye los organismos beneficiosos del suelo y afecta a la producción de alimentos.

Una nueva investigación publicada en la revista Microbiolog indica que el herbicida Roundup (®) está teniendo un impacto muy negativo en la biodiversidad de los organismos del suelo, incluidos los organismos que tienen interés en nuestra alimentación, y especialmente entre los alimentos crudos y fermentados.

La microbiodiversidad es esencial para la salud global de nuestro planeta. La actividad metabólica de los microorganismos participa en los ciclos del nitrógeno, del fósforo, del oxígeno y del carbono, y por lo tanto son indispensables para el mantenimiento de la biosfera.

Son los habitantes más numerosos en la red de la vida: se estima que hay 6000000000000000000000000000000 (6 x 10 elevado a 30) bacterias en el planeta, y los microorganismos del suelo representan el 50% de la biodiversidad total en el número de especies.

(Nota. Recogemos aquí las palabras de Máximo Sandín:

Esto ocurre porque en los suelos existen unas numerosísimas comunidades de bacterias y sus virus asociados, llamados bacteriófagos o “fagos” que cumplen funciones, esenciales para el ecosistema, de purificación del agua, degradación de sustancias tóxicas, reciclado de productos de desecho, producción de CO2, fijación de Nitrógeno para las plantas… Se han contado cuarenta millones de bacterias por gramo de tierra seca (y un millón por mililitro de agua dulce) y quinientos millones de virus por gramo de tierra. Estas comunidades tienen, entre sus funciones, el intercambio de información genética mediante plásmidos y virus, estos últimos implicados en el control de la población bacteriana. Por eso, los genes alterados de los transgénicos pueden pasar a otros organismos del ecosistema, como ha sido repetidamente denunciado por científicos prestigiosos e independientes, aunque no suelen llegar a los medios de comunicación. Pero lo que no se pudo ocultar fue el sonado caso, que se produjo en Estados Unidos en 2009, de la transferencia de los genes de resistencia al herbicida Glifosato de Monsanto de la soja transgénica al Amaranto, considerado una “mala hierba” pero que era sagrado para los pueblos originarios de América. El Amaranto resistente al herbicida arrasó 5000 hectáreas de soja transgénica y dejó otras 50.000 prácticamente inutilizables (una especie de “justicia poética”). El problema es que los “genes de resistencia al herbicida”se han quedado, y se seguirán trasmitiendo por el ecosistema.)

Entre los organismos del suelo están los hongos, y el micelio, que técnicamente es el organismo más grande del mundo, y que tienen una especial importancia para el mantenimiento de la vida en el planeta.

Según el micólogo Paul Stamets, el micelio puede ser en realidad la “Internet natural de la Tierra”, un medio a través del cual las especies no relacionadas genéticamente ni geográficamente en el tiempo ni en el espacio pueden comunicarse entre sí, actuando como una red neuronal dentro de la biosfera. Estos microorganismos ( los hongos, sobre todo, con los que estamos más estrechamente relacionados que las bacterias) contienen una información en su ADN que forma parte del árbol de la vida, y si se destruye, partes de nosotros mismos también se pierden.

Este nuevo estudio encontró que los cambios adversos en los microorganismos relacionados con la producción de alimentos, produce la muerte e inhibición del crecimiento, observándose incluso a concentraciones más bajas de Roundup que las recomendadas para su uso en la agricultura. Los investigadores también confirmaron que la adición de los adyuvantes, los llamados ingredientes inactivos, en la formulación de Roundup, en algunos casos son incluso más tóxicos que el principio activo en sí, es decir, que el glifosato.

Estos hallazgos podrían explicar por qué ciertas especies de Lactobacillus bulgaricus, utilizados en la producción de leche, así como la subespecie Lactobacillus cremoris, han sido de difícil aislamiento en los productos lácteos de algunas regiones.

Es probable que el uso de pesticidas, herbicidas y la reducción de la biodiversiad ( variedad de plantas en los pastizales) haya contribuido a esa pérdida y se ponga así en peligro una especie clave que se usa en la producción de alimentos. Cuando se reduce la biodiversidad microbiana o se altera, también afecta a todas las plantas, influyendo en la cadena alimentaria, y afectando en última instancia al ser humano, que se encuentra de modo precario en lo alto de la cadena, cuyo cuerpo contiene 100 billones de bacterias que vienen directa o indirectamente desde el suelo.

El glifosato ha demostrado en numerosos estudios ecotoxicológicos que afecta negativamente a las complejas interacciones de los grupos microbianos, a su actividad bioquímica y al crecimiento de las raíces, y posteriormente tiene efectos negativos sobre el crecimiento y la productividad. El glifosato también altera las poblaciones microbianas cambiando el pH del suelo, e inhibe directamente o mata a ciertos organismos del suelo, al mismo tiempo que fomenta el crecimiento de otros organismos, potencialmente menos beneficiosos – de nuevo poca diferencia con el uso de antibióticos y sus efectos sobre la flora microbiana del intestino.

( Véase: https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/02/22/los-cientificos-advierten-sobre-la-relacion-entre-un-nuevo-y-peligroso-patogeno-y-roundup-de-monsanto/)

Resulta instructivo reflexionar sobre la naturaleza y la importancia del suelo, con el fin de entender como las empresas de biotecnología y químicas están afectando a nuestro sistema de producción de alimentos, a la salud y el bienestar de los seres humanos, y poniendo en peligro a las generaciones futuras.

En esencia, toda la vida depende del suelo. No puede haber vida sin suelo y suelo sin vida. Han evolucionado juntos.” Charles E. Kellogg, Anuario de la Agricultura de 1939 de la USDA.

El nombre en latín de hombre, homo, deriva de humus, la materia viva del suelo”. Dr. Daniel Hillel

Sabemos más acerca del movimiento de los cuerpos celestes que sobre lo que hay bajo nuestros pies”- Leonardo Da Vinci, alrededor del año 1500.

Probablemente se haya hecho un gran daño al suelo por los intentos de mirarlo como un mero productor de cultivos más que como un cuerpo natural al que vale la pena dedicar nuestro estudio, para que los hombres se den cuenta de su importancia”. CF Marbut, hacia 1920.

¡Por favor, no se cruce de brazos! ¡Es hora de actuar!

Teniendo en cuenta que el destino del suelo es nuestro propio destino, no podemos seguir cruzados de brazos mientras observamos cómo la biotecnología y la Industria Química destruye nuestra fuente de alimentos, yendo hacia un colapso ecológico inevitable. Es hora de que nos ocupemos de nuestro sistema alimentario. No comprar alimentos transgénicos es el primer paso. Escribe a los diputados para que se enteren de que no estamos de acuerdo con su política y su apoyo a los transgénicos y la Industria Química. Apoye también a los productores locales, o conviértase usted mismo en uno de ellos (https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/01/13/bye-bye-capitalismo-y-redes-de-consumo/)

¡Difunda, instruya y busque la autonomía!

(1) Anuncio técnica: herbicida ampliamente utilizado que comúnmente se encuentran en la lluvia y ríos en la Cuenca del Río Mississippi , USGS, 08/29/2011

  1. Los efectos del Roundup (®) y glifosato en tres microorganismos de alimentos: Geotrichum candidum , Lactococcus lactis subsp . cremoris y Lactobacillus delbrueckii subsp . bulgaricus . Curr Microbiol. 2012 24 de febrero.

Este artículo apareció por primera vez en GreenMedInfo . Por favor, visite para acceder a su amplia base de datos de artículos y la información más reciente sobre salud natural.

Fuente: http://www.activistpost.com/2012/03/un-earthed-is-monsantos-glyphosate.html

Carta enviada a la que fue en su día. Ministra de Agricultura, y de la que no obtuvimos ni respuesta.. ni nada. Debemos ser sombras de ciudadanos: https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/02/22/solicitud-a-la-ministra-de-agricultura-de-una-moratoria-sobre-los-cultivos-transgenicos/

Véase también:

https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/03/26/lista-de-estudios-cientificos-sobre-los-efectos-en-la-salud-de-los-transgenicos/

Muy interesantes estos dos vídeos sobre los efectos del glifosato en la población que vive en las cercanías en donde se rocían los cultivos:

https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2010/02/04/los-campos-de-la-muerte-la-contaminacion-con-agrotoxicos/

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Clasificado en:Agricultura ecológica, Alimentación, Contaminación química, Ingeniería Genética, Redes consumo locales, Transgénicos

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  1. Prohibir el glifosato: una organización estadounidense realiza análisis de orina, agua y leche materna para detectar su presencia. | noticias de abajo

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