"Ni la Ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho, y que no nos pase nada del otro mundo". Mentiras principales, Agustín García Calvo

Los otros crímenes morales de Murdoch

por Media Lens, 29 de julio de 2011

 Cuando Rupert y James Murdoch se presentaron ante un selecto comité de la Cámara de los Comunes el 19 de julio, ninguno de los inquisitivos miembros del parlamento exigió rendición de cuentas ante el mayor crimen moral cometido por News International, su vergonzoso papel en el apoyo de la guerra. Robin Beste, de la Coalición Paremos la Guerra,lo resumió así:

Los periódicos de Rupert Murdoch y sus canales de televisión han apoyado todas las guerras anglo-estadounidenses en los últimos 30 años, desde Margaret Thatcher con la guerra de las Malvinas en 1982, con George Bush padre la primera Guerra del Golfo en 1990-91, la guerra de Bill Clinton en Yugoslavia en 1999 y su guerra no declarada contra Irak en 1998; con George W. Bush, las guerras de Afganistán e Irak; con Tony Blair siguiendo siempre la estela estadounidense; y actualmente con Barack Obama en las guerras en Afganistán e Irak, con la nueva guerra de Libia, lo que hacen un total de siete guerras.

Las consecuencias en Irak han sido un millón de muertos, cuatro millones de refugiados, un país devastado y la apropiación por las empresas occidentales de los enormes recursos petrolíferos del país.

 

 David Swanson observa correctamente que “Murdoch tiene sangre en sus manos” y recuerda a los lectores el artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “. Toda propaganda en favor de la guerra estará prohibida por la ley

Murdoch admitió su complicidad durante un debate televisado en el Foro Económico Mundial en Davos, cuando dijo que su imperio mediático trataba de moldear la opinión pública en apoyo de la guerra de Irak. En gran medida fracasó en su objetivo, gracias al escepticismo de la opinión pública hacia la incesante carrera belicista, lo que no resta valor a la magnitud de sus delitos.

El Pasillo de la Vergüenza: muestrario de artículos

Éstas son algunas de las pruebas de los intentos del Imperio de Murdoch para manipular a la opinión pública. The Sun gritó “45 MINUTOS DECIDEN EL DESTINO DE LOS BRITÁNICOS” para decir en la siguiente página que los informes de Tony Blayr de septiembre de 2002 son poco fiables. Cuando los inspectores de armas de la ONU, dirigidos por Hans Blix, no encontraron evidencias de armas de destrucción masiva en Irak, The Sun títuló de forma histérica “LAS TIENEN. VAMOS A CONSEGUIRLAS”. Una vez que la guerra ya estuve en marcha, The Sun y News of the World llenaron de propaganda sus páginas sobre la necesidad de apoyar a “nuestros muchachos” (y muchachas). En los Estados Unidos, Fox News fue incluso más lejos, con una mezcla de patriotismo y odio hacia los disidentes.

 

Times brillaba por una forma más suave de presentar la propaganda. Michael Gove, un periodista de Times, ahora Secretario de Estado de Educación, escribió:

No tenemos otra alternativa que lanzar una guerra preventiva contra Irak para evitar que Saddam consiga las armas de destrucción masiva. Una fuerza militar a gran escala se debe preparar para eliminar al régimen de Saddam. (Gove, “Que Bush tenga la última palabra y no Saddam”, Times, 28 de agosto de 2002).

Gove sigue manteniendo un estrecho contacto con sus antiguos compañeros. George Eaton informa en New Statesman esta semana:

El Secreetario de Educación realizó 11 reuniones con los ejecutivos de la empresa (News Corp), 7 de ellas con Rupert Murdoch. Gove se reunió con el jefe de News Corp más veces que con cualquier otro Ministro, y cenó dos veces con él el mes pasado.

La esposa de Gove, Sarah Vine, trabaja para News International.

En 2004, después de que Faluya sufriese un brutal ataque por parte de Estados Unidos, dejando al menos 800 muertos civiles, un editorial de Times decía: “Los militares de Estados Unidos tuvieron que actuar de forma contundente o por el contrario fallar a aquellos que buscan protección” (“Toma de Faluya, ‘The Times, 10 de noviembre de 2004)

 En 2006, la prestigiosa revista The Lancet publicaba un artículo sobre la estimación de muertos en la guerra de Irak, que cifraba en 650.000. El estudio había sido dirigido por investigadores de la famosa Universidad Johns Hopkins, siguiendo la práctica epidemiológica habitual para estimar la mortalidad en la guerra. John Tirman,  encargo el estudio The Lancet, señala en un artículo reciente que “la máquina de los medios de comunicación de Murdoch intentó desacreditar este estudio”:

Las estimaciones de la Universidad Johns Hopkins de 650.000 muertes en Irak fue objeto de un tratamiento salvaje, un golpe político por parte del Wall Street Journal de Murdoch. Esta campaña contra los científicos tuvo un efecto negativo.

El “efecto escalofriante” significa que los medios corporativos no dan al estudio la importancia que merecía. Sin embargo, este silencio incómodo y vergonzoso es un comportamiento ya típico entre nosotros: los buenos están haciendo la matanza.

Como la mayoría de los periódicos, The Times y Sunday Times, han publicado buen periodismo: el excelente periodismo de investigación de Michael Smith en el Downing Street Memos nos viene a la mente. Lo mismo sucede con el trabajo de Jerome Starkey para exponer el horrible asesinato de los escolares afganos en redadas nocturnas dirigidos por las fuerzas de EE.UU. . Los editores de Times, sin embargo, retratan la atrocidad en el contexto de una “guerra justa” : “La legitimidad de la causa en Afganistán es puesta en duda por las muertes de civiles. El conflicto debe llevarse a cabo con el respecto hacia la población nativa”.

No contentos con justificar la guerra en Irak y Afganistán, la prensa de Murdoch ha puesto a Irán en su punto de mira. En 2006, el columnista de Times Gerard Baker se puso su uniforme y las botas declarando: “La verdad inimaginable, pero inevitable en última instancia, es que vamos a tener que prepararnos para la guerra contra Irán

En 2008, The Times, una vez más acaparó la atención de Media Lens por su cobertura desequilibrada hacia Irán . Nuestro análisis del comentarista jefe de noticias de Exterior, Bronwen Maddox, no fue bien recibida. De hecho, hemos recibido amenazas de acciones legales y policiales por parte de Alastair Brett, entonces director jurídico de Times Newspapers Limited. Es la primera vez que había sido objeto de amenazas tan escandalosa. Peter Wilby, ex editor de News Statesman sugirió que era “una reacción extraordinaria” por parte de un Imperio mediático, mientras que Noam Chomsky dijo sucintamente que la reacción era “bastante enfermiza”.

En 2010, la propaganda sobre la amenaza nuclear de Irán se intensificó con la publicación de unos documentos, recibidos de fuentes de confianza, mostraban la intención de Irán por desarrollar un arma nuclear. De hecho, la autenticidad de estos documentos es cuestionable, y algunos expertos en inteligencia dijeron que eran falsificaciones, en un intento por impulsar el fervor creciente de una guerra contra Irán.

Mientras tanto, The Times reforzó la política occidental en su ataque a WikiLeaks en un editorial de octubre pasado:

En ninguna parte de la publicidad de WikiLeaks hay un juicio de lo que se está alcanzando en organización de la nación iraquí, y lo que se espera lograr … Su personal es partidario de intervenir en los asuntos de seguridad de las democracias occidentales y sus aliados, con un descuido culpable de la vida humana “(Leader,” El ejercicio en Sanctimony; La liberación de los archivos militares de WikiLeaks es partidista e irresponsable “, The Times, 25 de octubre de 2010).”

The Times no logró alcanzar la meta de dar un giro de 360º. Son los medios corporativos, no WikiLeaks, los que demuestran una “negligencia culpable de la vida humana en su apoyo a la política exterior de Occidente: atacar, bombardear, invadir, torturar y robar sobre la base de cualquier pretexto con que se pueda alimentar a la población “.

Lo anterior no es sino una pequeña muestra del pésimo historial histórico de News International. El periodista Neil Clark correctamente observó sobre las informaciones de Murdoch que “ningún grupo de otro periódico tiene tanta sangre en sus manos cuando se trata de propaganda a favor de los conflictos militares ilegales y fraudulentos“.

[…]

Lectura de la segunda parte del artículo

http://dissidentvoice.org/2011/07/murdochs-other-moral-crimes/#more-35370

Otros artículos relacionados:

https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/07/27/aquellos-chalados-y-sus-maquinas-de-mentir/

 

 

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