"Ni la Ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho, y que no nos pase nada del otro mundo". Mentiras principales, Agustín García Calvo

Wikileaks y las raíces anarquistas del Levantamiento Mundial

Por Nozomi Hayase, 24 de octubre de 2012

Dissident Voice

Hay un creciente interés por el anarquismo, en muchos lugares del mundo se escribe y habla de este asunto. Una nueva generación está empezando a descubrir a los anarquistas que vivieron en el pasado, tales como Emma Goldman y Alexeyevich Kropotkin, y se realizan nuevos documentales. La palabra anarquía recorre por las redes sociales Twiter y Facebook, lo que indica que está viva en la mente de las gentes. Las ideas de apoyo mutuo y la asociación voluntaria son cada vez más relevantes ante un mundo que tiene necesidad de soluciones ante la actual crisis, con una profunda corrupción política y económica.

Curiosamente, cuando la utilizan los Gobiernos, la palabra anarquía adquiere otro significado: el aparato de seguridad del Estado demoniza a los anarquistas promoviendo el miedo, equiparando a la anarquía con el caos y la violencia. ‘Black Bloc’ se iguala a terrorismo, y eso justifica la represión. Recientemente el FBI asaltó la sede de una organización por considerarla que estaba en contra del Gobierno y que poseía literatura anarquista. Tres jóvenes fueron detenidos y encarcelados por negarse a responder a las preguntas del Gran Jurado.

Por otro lado, anarquía se utiliza para representar el poder del pueblo sin intermediarios, con estructuras sociales horizontales y no violentas mediante la acción directa, poniendo al descubierto la actual estructura de una clase dominante. Se ha identificado también con la descentralización, frente al poder y el control del Estado. Mucha gente está dejando de apoyar a los sistemas opresivos jerárquicos y apoya la construcción de alternativas.

Desde la Primavera Árabe hasta el movimiento Occupy, está emergiendo una nueva forma de organización. Los recientes levantamientos en todo el mundo están marcando un cambio social. Esta tendencia se diferencia de otras del pasado en la rápida movilización gracias al uso de las redes sociales, un hábitat descentralizado y sin Estado, como es Internet. Gobiernos como el de China vigila y censura de forma creciente, al igual que los Gobiernos Occidentales, que tratan de controlar el discurso. Pero mientras se mantenga la neutralidad de Internet, este intercambio de información no conoce fronteras, las personas se adaptan rápidamente a la libre trasmisión de información, de modo que está resultando muy difícil para las Corporaciones y los Estados mantener un férreo control.

Las redes P2P rechazan el control centralizado, que ahora está mantenido, aunque en plena decadencia, por la llamada Democracia. El antropólogo David Graeber destacó las raíces anarquistas del Movimiento Occupy, en particular por la ausencia de un líder, y donde las decisiones se tomaban en asamblea. Durante los últimos dos años, la red Anonymus también ha tenido su relevancia mediática, con un modelo de estructuras horizontales sin líderes y con operaciones organizadas por grupos de afinidad, de forma espontánea.

Cabe señalar que todo esto ha dado paso a una nueva tendencia de activismo sin precedentes. Las protestas de solidaridad mundial, por ejemplo, en contra de la guerra de Irak, los movimientos de resistencia contra la OMC y el FMI, que no fueron del todo ignoradas por los medios tradicionales, aunque no lograron mantener la cohesión y la energía necesaria como para producir un cambio dentro del Sistema. De hecho, después de que millones de personas se manifestasen por la calles, las guerras siguieron su curso como si nada hubiera pasado. La verdad es que poco ha cambiado con las protestas de estos últimos tiempos.

El Movimiento Occupy ( o el Movimiento 15M en España) y las actuales revueltas no son acciones convencionales a corto plazo. La idea de montar un campamento urbano fue una idea brillante, convirtiéndose las tiendas de campaña en lugares de intercambio de ideas para el cambio del Sistema. A pesar de la expulsión y de que aparentemente pierde vitalidad, el tesón pone de manifiesto la eficacia de sus métodos. Los brutales ataques policiales y la aprobación de leyes contra las manifestaciones, son señales de que el Gobierno está empezando a tener miedo de la gente. Lo que hizo posible este cambio y el inicio de este desafío contra las estructuras económicas dominantes, fue el rechazo total de un Sistema con una autoridad atrincherada y centralizada.

Vivimos en una sociedad globalizada donde el consentimiento de los gobernados está fabricado por la propaganda del Estado o bien algo negado en los regímenes autoritarios. El uso de la fuerza coercitiva era algo que permanecía oculta para muchas personas de todo el mundo. En este clima de apatía pública y de ignorancia, Wikileaks supuso quizás un punto de inflexión. En un mitin en Melborune, Dan Mathews, uno de los fundadores de Wikileaks, dijo:

Las personas de este mundo son tratadas como champiñones: escondidos en la oscuridad y alimentados con basura… Wikileads es una organización contra el método del champiñón y podría convertirse en una fuerza para el empoderamiento de los pueblos del mundo, exponiendo los hechos, utilizando la comprensión y la Ciencia para construir un mundo mejor”.

En un artículo sobre Wikileaks, Philip Dorling informó de algo poco conocido: el papel clave que los partidarios de Wikileaks jugaron en la ignición del Movimiento Occupy, que se convirtió en uno de los mayores movimientos sociales de los Estados Unidos. Occupy Wall Street no partió directamente de la revista canadiense Adbusters o el colectivo Anonymus, pero sí ha reconocido la importancia de sus acciones. Se puede ir más atrás en el tiempo, al año 2010, tras la aparición del vídeo Asesinatos Colaterales.

A pesar de la desinformación de los grandes medios de comunicación contra la organización, nadie puede negar el papel jugado por Wikileaks en revelar las acciones secretas de los Gobiernos y la petición de una mayor transparencia, algo que parece ha calado en el discurso cotidiano. También ha aparecido la noción de “Gobierno ilegítimo”. Este concepto surge de la filosofía de Assange: “un Gobierno ilegítimo es por definición un Gobierno que conspira para mantener en secreto sus acciones e ir en detrimento de la población”.

En los momentos clave de la historia, lo importante es captar un sentimiento creciente en la sociedad que luego sirve de guía para tomar una dirección determinada. El sentimiento de los Gobiernos ilegítimos es algo que crece, que la gente se cuestiona la confianza ciega otorgada al Gobierno, y además se han dado cuenta de que los Gobiernos no representan lo que aparentemente parece.

La idea de que los Gobiernos Occidentales fueran Gobiernos ilegítimos pareció al principio algo radical, pero con el tiempo y la información suministrada por Wikileaks, mucha gente lo empezó a aceptar como una realidad. Por supuesto, el material que se ha ido filtrando no ha sido lo único que ha creado desconfianza entre la gente y que haga que las Instituciones comiencen a desmoronarse. La implosión a cámara lenta del Sistema Económica mundial, las altas cifras de desempleo, los desahucios por impago de la hipoteca, están alimentando esta percepción pública de ilegitimidad. La percepción de que hay Gobiernos ilegítimos está respaldada por los hechos, verificables y documentados.

Wikileaks estuvo impulsado por un periodismo que buscaba transparencia en las acciones ocultas de los Gobiernos. Ha infiltrado información que muestra el fraude y los crímenes cometidos por los Gobiernos. Kays en Minnesota Daily exponía cómo las filtraciones cambiaron la perspectiva del Gobierno estadounidense en el mundo. Más personas están tomando conciencia de la realidad de esa bancarrota moral del poder y la injusticia social y económica que perpetra sin descanso.

Wikileaks fue como el pestillo que abrió una compuerta, y tras ella surgió un clamor de resistencia, que estaba soterrado bajo la apatía política. El mundo ha sido testigo de cómo los jóvenes han resucitado utilizando ese medio descentralizado que es Internet. A finales de 2010, John Perry, activista político y ensayista, decía: “Hay una guerra sobre la información. El campo de batalla es Wikileaks. Vosotros sois la tropa”.

Cuando Paypal, Visa y MasterCard bloquearon las cuentas de financiación de Wikileaks, Anonymus se adelantó para defender la libertad de expresión de Wikileaks, detrás del cual había una legión: “Somos Anonymus. Esperen nuestra respuesta”. Desde que Anonymus defendiera a Wikileaks, Anonymus se ha convertido en una fuerza a tener en cuenta: se iniciaron ciberacciones no violentas, lo que ayudó a hacer caer el mito de la vulnerabilidad del Imperio.

En el mundo del mañana”, Tariq Ali y Noam Chomsky, dos conocidos militantes de la izquierda intelectual, discutían sobre la imprevisibilidad de la Primavera Árabe por parte de Occidente. Tariq Ali hablaba del empoderamiento árabe: “Estamos siendo testigos del desnudamiento de la Democracia, tras la que no hay nada. Es como una cáscara vacía, y esto ha enfurecido a los jóvenes, que ya saben que “votemos lo que votemos, nada cambiará”, por lo tanto, sólo nos queda el camino de la protesta”.

El coraje es contagioso y se extiende por las calles. El despertar global corrió como un reguero de pólvora a través de las redes sociales y origino revueltas sin precedentes en Egipto y otras partes del mundo.

Nadie puede negar el efecto que Wikileaks ha tenido en el mundo. Un pequeño sitio web de denuncias, sin una ubicación física, se convirtió en un punto de inicio de un desafío contra el poder imperial. Wikileaks mostró la importancia de la movilización horizontal y su capacidad para iniciar un cambio.

En una declaración de principios, Wikileaks afirmó que su objetivo era descerrajar los Gobiernos y lograr una mayor justicia a través de la transparencia. Este fenómeno estuvo guiado por los mismos principios anarquistas que estaban en la base del Movimiento Occupy, en particular un entidad sin Estado, sin estructuras Corporativas, rechazando su autoridad. Ese era su quehacer del día a día. Por ejemplo, en la cuenta de Twitter de Wikileaks, desde octubre del 2012 cuenta con más de 1.650.000 seguidores. Y esto se ha producido sin una estructura Corporativa, simplemente desde abajo hacia arriba, por una afinidad libremente elegida. Es un ejemplo de energía descentralizada.

Wikileaks es un claro ejemplo de lo que yo llamaría meritocracia anarquista. Es una forma de organización social que se opone al modelo Corporativo de distribución jerárquica y centralizada. Se han creado estructuras igualitarias en Internet, de modo que cualquier persona puede ayudar en las acciones colectivas mediante su trabajo individual. Aquí cada persona comparte, en lugar de recibir una orden desde arriba por un grupo selecto de personas. La idea básica es que si algo merece la pena se comparte, se amplifica a través del entusiasmo y la resonancia moral.

El fundador de Wikileaks también se nutre de principios vitales anarquistas. Las raíces filosóficas de Assange se hunden en el Movimiento Cypherpunk. En 2011, el presentador de la CBS Steve Kroft preguntó a Assange si se creía subversivo. Assange dijo que Wikileaks estaba subvirtiendo la autoridad ilegítima y la pregunta que habría que hacer es de si la autoridad es realmente legítima.

En una entrevista para la revista Rolling Stones, en 2012, ampliaba su punto de vista sobre la autoridad, señalando que no estaba contra la autoridad en sí misma: “La autoridad legítima es importante. Todos los sistemas humanos necesitan de la autoridad, pero la autoridad debe surgir de un consentimiento informado de los gobernados. Actualmente ese consentimiento, si existe, no se hace conociendo toda la información, de modo que es ilegítima”.

Esta visión de la autoridad también es compartida por los anarquistas, tanto los de ahora como del pasado. El anarquismo no va contra la autoridad o el Gobierno en sí, sino contra la autoridad ilegítima. El revolucionario ruso Mijail Bakunin, considerado como el padre del anarquismo, dijo: “La libertad del hombre consiste simplemente en obedecer a las leyes naturales porque él mismo las reconoce como tales, y no porque se las haya impuesto ninguna voluntad extrínseca, divina o humana, colectiva o individual”. David Graeber aclaró los conceptos erróneos sobre la anarquía y sus resistencia a reconocer la autoridad: “Un anarquista siempre es crítico con la autoridad y la examina… para comprobar su legitimidad… no enaltece la autoridad en sí misma”.

Greber también describe cómo el consenso es una regla básica de la anarquía: “No puede obligar a la gente a hacer cosas que no quiere hacer, de modo que es necesario el consenso de una u otra manera”. La idea central que hay detrás de todo esto es que nadie puede gobernar a los demás sin el consentimiento de los gobernados. Ésta es también la idea predominante que se encuentra en la Constitución estadounidense.

La defensa que hace el anarquismo del autogobierno y la exigencia de que los gobernados den su consentimiento fue algo reconocido por Julian Assange: “Si se decide vivir en una Democracia, el autogobierno implica tener el conocimiento de las cosas, porque el conocimiento gobernará sobre la ignorancia. Puede estar informado, o por el contrario mantenido en la ignorancia, que es una forma de dominación”.

Para Assange, el poder del conocimiento significa que el acceso público a la información es fundamental para el autogobierno. El acto de compartir y seleccionar información es algo vital para facilitar el proceso. Sacando a la luz lo que los Gobiernos y las Corporaciones quieren mantener en secreto, Wikileaks ha revelado las verdaderas motivaciones de los que poseen el poder, influyendo en la voluntad popular. Cuando se dispone de las informaciones vitales, la gente puede tomar decisiones conscientes e inteligentes para dar su consentimiento o no a la autoridad del Gobierno. Assange también dijo: “Las filtraciones son un acto antiautoritario. Es, inherentemente, un acto anarquista”. Las filtraciones son un intento de liberar al individuo esclavizado por un sistema que existe sin el consentimiento de los gobernados.

En Wired Magazine, Mannig, el presunto filtrador de documentos, dice sobre la filtración de los mismos:

Hilary Clinton y otros muchos diplomáticos del mundo van a sufrir un ataque al corazón cuando se despierten mañana y vean todo un repositorio completo con documentos que atañen a la política exterior, siendo accesible para el público… en una diplomacia abierta… un Climagate de alcance mundial, algo impresionante…hermoso y a la vez horrible…”.

Y podría haber visto lo que estaba por venir. Y siguió diciendo: “Es importante que esto se sepa… siento, por alguna extraña razón, que algo puede cambiar… y Dios sabe lo que puede pasar ahora, discutiendo, debatiendo y reformando… y si no sucediera nada, entonces es que estamos condenados como especie”.

La humanidad se enfrenta a una crisis sin precedentes. Con un colapso financiero, todo el asunto de las hipotecas sub-prime, los delitos monetarios, de modo que todas las estructuras políticas y económicas muestran signos de venirse abajo. Lo que parecían sólidos fundamentos de las Instituciones poco a poco se van desmoronando. Y después de la caída de éstas…

La anarquía se considera a menudo como caos, se asocia a destrucción y la antítesis del orden. Sin embargo, como dice un proverbio chino: “La crisis es una oportunidad”. Así que al otro lado del caos hay todo un potencial creativo.

Una crisis de legitimidad fue el comienzo de todo esto, y así surgieron movimientos como Occupy y otros. Por medio de la transparencia, Wikileads abrió un boquete en la pared y reveló la actual falta de legitimidad de muchos Gobiernos. Se ha abierto la posibilidad de imaginarnos un autogobierno.

Muchos líderes e instituciones ya no son dignos de confianza, ¿estamos en una transición sin líderes? ¿Qué saldrá tras el colapso y el saqueo capitalista? ¿ Qué ocupará su lugar? La disolución de las viejas formas no tiene porque se algo terrible. En realidad, es un proceso necesario para todo nueva creación. ¿Caos o creación? Ésta es la elección. La fuerza global del anarquismo revolucionario es el poder que hay dentro de cada persona para determinar el camino que quiere seguir. Éste es el despertar de un largo sueño.

Nozomi Hayase es un escritor que contribuye a la cultura Unplugged, un bloguero y ciudadano del mundo, en Journaling Between Worlds. Destapa nuevas dimensiones de los eventos socioculturales en la intersección entre política y psique, ficción y realidad. Pueden ponerse en contacto con él en: nozomimagination@gmail.com., Otros artículos de Nozomi.

Procedencia: http://dissidentvoice.org/2012/10/wikileaks-and-the-anarchistic-roots-of-global-uprising/

 

 

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